Bio

Mi nombre es Carlos Ormazabal

Y durante mas de 19 años trabajé para Nikon en España, los últimos años dedicado al NPS o Servicio Profesional Nikon. Viajes, eventos internacionales como Olimpiadas y Mundiales de Futbol constituyeron mi día a día durante esos años. Pero mi afición por las motos se remonta a mi época pre-adolescente.

 

Como a tantos otros, con 15 años y creciendo en el seno de una familia modesta, veía las motos como a los caballos de los Cow Boys de las películas del oeste americano: la montura del héroe solitario, del hombre hecho a si mismo que se basta para afrontar cualquier reto o peligro.

 

Con el tiempo fui propietario de muchas de ellas: mi primera Vespino, con la que me desplazaba a todas partes (sin casco) y con la que llegué a hacer viajes de proximidad alrededor de Barcelona. Luego vinieron muchas mas - Vespa Primavera, Cagiva Blues, BMW K75, Suzuki SV650, BMW R1150R, etc, etc. - siempre con ese espíritu individualista del principio.

 

Lo que no supe reconocer en aquella época es que todas y cada una de ellas sufrieron modificaciones mas o menos profundas. Nunca me gustaron las motos de stock. El punto de unicidad siempre estuvo presente en relación a las motos.

Todo dio un giro inesperado viendo un capítulo de Callejeros Viajeros en la TV. Estaban en Los Angeles y de pronto, parado en un semáforo, descubrieron a Brad Pitt conduciendo una moto. Mientras ellos alucinaban con el actor, yo no pude dejar de admirar con los ojos como platos la moto que conducía. Era increíblemente hermosa y no conseguía reconocer de que modelo se trataba. Los siguientes días los pasé en una frenética búsqueda de aquella moto. Finalmente, descubrí que se trataba de una Zero construida por el gran Shinya Kimura.

 

Obviamente, no disponía del capital para comprar una de esas bellezas, pero eso no iba a ser impedimento para que tuviera una moto similar: aunque me la tuviera que construir yo mismo.

Y así empezó todo....

En nuestros inicios, allá por el 2011, The Foundry MC era un reducido grupo de colegas que se reunían con sus modestas Leonart transformadas en casa para hablar de motos, custom, moda, tecnología, fitness y cualquier cosa que se nos ocurriera. Con el tiempo, ese grupo se fue disgregando aunque los que quedamos nunca olvidamos el mundo de la transformación de las motos.

Hoy en día, somos un pequeño Taller/Estudio dedicado exclusivamente a la transformación de motos en Madrid.

Nuestra meta en cada proyecto es conseguir el difícil equilibrio entre una moto única y personal, que nunca pase desapercibida, dentro de los márgenes legales y que sea alcanzable económicamente para una gran mayoría de público aficionado.

Intentamos no entrar en complejos y costosos procesos industriales y nos basamos en la tradición del artesano y la "imperfección" de todo lo hecho a mano aunque buscando la máxima calidad en todo lo que hacemos. En cualquier caso para cada proyecto nuestro enfoque es simplificarlo al máximo, utilizar las piezas originales en la medida de lo posible y buscar la forma con la función propia de cada moto.

Si tienes una moto que no dice nada y quieres convertirla en algo único y especial sin dejarte todos tus ahorros por el camino, somos tu aliado perfecto.

Parla-MADRID